- Adorar a Jesús Verdad -
5Chili

Pide al espíritu Santo que te ilumine
mientras te preparas para leer la Palabra de Dios.

Lectura Jn 9, 1 ss

Vio, al pasar, a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos:
“Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?”.
Respondió Jesús: “Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios.
Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día;
llega la noche, cuando nadie puede trabajar.
Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo”.
Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, untó con el barro los ojos del ciego y le dijo:
“Vete, lávate en la piscina de Siloé” (que quiere decir Enviado).
Él fue, se lavó y volvió ya viendo.
Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían:
“¿no es éste el que se sentaba para mendigar?”.
Unos decían: “Es él”. “No –decían otros– sino que es uno que se le parece”.
Pero él decía: “Soy yo”. Le dijeron entonces: “¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?”.
Él respondió: “Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘
Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi”. Ellos le dijeron: “¿Dónde está ése?”. Él respondió: “No lo sé”.

Reflexión

Jesús usa las poderosas imágenes de oscuridad y luz para describir su misión.
Como metáforas, oscuridad y luz, están cargadas de sentido simbólico.
Recuerda el tiempo cuando estabas solo en la oscuridad y tenías dificultad para encontrar tu camino.
¿Cómo fue esa experiencia para finalmente encontrar la luz?

Todo el mundo ha estado en un lugar oscuro, tanto espiritual como físicamente.
¿Puedes recordar un momento difícil en que la presencia o las palabras de Jesús fueron una luz para ti?
Jesús quiere arrojar luz en la tiniebla que nos hace temerosos. ¿Cuál oscuridad en tu vida quieres traer ahora
a Jesús para pedirle que la ilumine?

Seguir a Jesús Camino
Jesús dijo: “Ustedes son la luz del mundo...
Brille así su luz delante de los demás para que vean sus buenas obras
y glorifiquen a su Padre en el Cielo” (Mt 5, 14.16).
En un lugar oscuro incluso la más pequeña luz toma una gran importancia.
Ser la luz del mundo es una impresionante llamada a dejar que el esplendor del Señor refulja
a través de nosotros hacia los demás.
¿Cómo te sientes por haber reflejado la luz del Señor a los demás?
¿Ha habido veces cuando has bloqueado la luz de Dios en vez de dejar que brille a través de ti?

Haz una pausa para reflexionar sobre los retos que tienes que afrontar en tu vida diaria
y confróntalos con las palabras y el ejemplo de Jesús.

Acto de confianza

Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida,
ten piedad de mí.
Jesús Maestro, ¡sálvame!
Quiero seguir el camino de la vida.
Jesús Maestro, ¡atrae mi corazón hacia ti!
Compartir la Vida de Jesús
Deja que el amor de Jesús caldee tu corazón.
Tómate un tiempo para rezar el salmo 27,
disfrutando de la presencia de Dios.
Pide a Dios que te ayude a entender cómo estás llamado
a transmitir la luz de Dios a otros en tu situación presente.

Al concluir esta hora de adoración, ruega por la gracia
de irradiar el amor de Dios a aquellos con quienes te encuentres hoy.